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Qué es el Coaching

¿En qué consiste exactamente el Coaching?

Consiste en acompañar al cliente en la consecución de sus objetivos.
El Coaching es una metodología que pone el foco en las capacidades de la persona para  conseguirlo.
En la mayoría de casos, durante las sesiones, se desvelan nuevos puntos de vista y perspectivas que ‘desatascan’ el progreso.

El cliente finaliza el proceso satisfecho de los resultados.

Fases en un proceso de coaching

Todas ellas se dan en algún momento del proceso. El tiempo que se le dedica a cada una dependerá del cliente.

1. OBJETIVO DEL PROCESO

Cuál es el cambio que quieres conseguir con este proceso.

2. CONVERSACIÓN

¿Qué está pasando en estos momentos? 

3. TOMA DE CONSCIENCIA

Salen a la luz aspectos que interfieren en el cambio.

4. PASO A LA ACCIÓN

Cuando sabes qué debes cambiar, el cambio viene solo.

¿En qué situaciones es útil hacer un proceso de Coaching?

Un proceso de coaching te ayudará si lo que quieres es adquirir o mejorar:

¿Cómo puede ayudarte seguir un proceso de Coaching?

Durante las sesiones descubrirás nuevos enfoques y mecanismos para:

Tu habilidad en  comunicación efectiva, liderazgo, resolución de conflictos, regulación emocional, …

A despejar dudas y llevar la iniciativa en la toma de decisiones.

Conseguir mayor claridad y firmeza en momentos de inseguridad o confusión.

Reforzar tu autoestima, ya sea en tu vida personal, en el trabajo o contigo mismo.

A enfocarte y rendir al máximo en periodos de mucha exigencia o de alto rendimiento.

Tener claro exactamente qué quieres conseguir.
Muchas veces solo se trata de eso, de decirnos la verdad sobre nuestros auténticos deseos.

Conocer, desarrollar y potenciar tus mejores habilidades. 
Seguro que conoces muy bien tus defectos. ¿Conoces igual tus virtudes?

Identificar qué es exactamente lo que te está impidiendo lograr tu objetivo.
Saber reconocer «eso» que ahora mismo no sabes qué es y te está limitando.

Encontrar caminos alternativos, nuevas perspectivas, otras posibilidades.

Establecer un plan de acción y llevarlo a cabo.

Mantenerlo en el tiempo y extender su efecto positivo a otras áreas de tu vida.

Un primer encuentro, una sesión zero sirve para aclarar dudas y ver si es el mejor momento para iniciar un proceso.

Dar un primer paso, ya es avanzar

Resuelve las dudas que tengas o reserva una sesión zero.

    Preguntas frecuentes

    Respuesta a las dudas más habituales antes de iniciar un proceso de Coaching

    El coste de la primera sesión (Sesión Zero o de evaluación) es gratuito.
    Una vez iniciado el proceso, cada sesión tendrá un coste de 40€ si es presencial y 30€ si es on-line. 
    Estos precios se revisan a principios de año y se mantienen fijos durante el mismo.

    Idealmente una hora.
    Pero, aunque parezca contradictorio, si es más corta significará que has llegado antes al objetivo de la sesión.
    Cuanto menor sea el tiempo que necesites, mayor será tu nivel de efectividad. 

    Lo más habitual es que dure entre 8 y 10 sesiones. 
    Es cierto también que he llevé un proceso exitoso en 4 sesiones y alguno ha necesitado 12. 
    En todo caso, si un proceso no va a llevar al objetivo acordado, lo normal es que finalice antes de la 4 sesión. 

    Las primeras sesiones (máximo dos) se dedican a establecer cuál será el objetivo del proceso
    Este objetivo debe ser muy específico, mesurable, realista y debe responder a tu auténtico deseo de cambiar.
    Una vez acordado, lo incluiremos en un contrato que ambos firmaremos. ¿Por qué? porque esto nos compromete a llevarlo a cabo. A mí como Coach y a ti como Coachee. Si no hay compromiso y dedicación, no seguiremos.

    Es por eso que queda asegurado el éxito del proceso. Porque es lo que realmente quieres y estás decidido a conseguirlo. 

    Durante un proceso de Coaching el cliente lleva a cabo un viaje en el que descubre aspectos de sí mismo que estaban un poco ocultos. Es comprensible cambiar de objetivo durante este camino. Lo más importante es que se reformule en base a la propia voluntad y valores del cliente.

    Si este nuevo objetivo se puede alcanzar a través del Coaching, modificaremos el acuerdo y seguiremos. Sino, cerraremos el proceso para que pueda iniciar otro camino si lo desea.

    En cualquier caso, cada sesión es un paso adelante que suma, aporta y beneficia enormemente al Coachee.

    Nunca, en ningún caso, es tiempo perdido.

    En mi opinión personal, los encuentros físicos aportan mucha más información que los virtuales. 

    ¿Por qué? Porque el Coaching es acción. Resulta muy, muy útil fijarse en el lenguaje corporal, moverse, levantarse, escribir y anotar en la pizarra. En mi opinión se avanza más rápido en el proceso de cambio.

    Sin embargo, las nuevas tecnologías son un recurso muy útil cuando la persona no puede desplazarse por los motivos que sean. En estos casos, una sesión virtual aporta continuidad en el proceso. Bien llevada puede ser realmente beneficiosa.